Sodoma y Gomorra

Recuerden ustedes aquel relato bíblico, de un hombre que fue advertido de dejar la ciudad del pecado, y de no voltear a mirar hacia atrás, a riesgo de encontrar la muerte.

Pues yo te digo, que si quieres dejar tu propia ciudad del pecado; esto es, abandonar un error, una conducta nociva, o superar un miedo, tú debes caminar afuera de él, y no voltear a mirar.

Un sabio maestro preguntó:  ¿Caminarías tu hacia donde se encuentra una víbora, lista para atacar?.  Pues no camines hacia ese vicio que estas tratando de dejar, porque te picara, y morirás a su lado.

Sin embargo, salir en medio de la noche, sin dirección, ni objetivo, no es prudente; pues corres el riesgo de caminar en círculo, y regresar al lugar de donde saliste.

Para superar cualquier obstáculo, debes establecer el lugar, al que deseas llegar.  Yo te aconsejo que tomes un gran modelo.  Para los cristianos este modelo podría ser Jesús o un gran santo.  Busca una persona que habiendo sido humana, haya establecido un modelo ejemplar de conducta.  Entonces piensa ¿qué habría hecho este personaje en mi situación?

La respuesta a esta pregunta, será tu horizonte y meta.

Cuando aquel miedo intente aflorar, concentra tu atención hacia tu meta, y evita siempre mirar hacia la vieja costumbre.

“Te conviertes inevitablemente en aquello que piensas”

Así que, mantén tu atención siempre en la luz, y el error se desvanecerá por falta de alimento.