Una historia de sombras y LUZ

En el mundo físico cuando la luz golpea un objeto que no nosotros llamamos sólido, se genera una sombra.  En el mundo interno cuando la luz de Dios encuentra un obstáculo, un objeto creado por nosotros mismos, se genera también una sombra.

A diferencia de las sombras físicas, las sombras internas tienen algo equiparable con conciencia propia.  Estas sombras a las que hemos dado vida, se protegen a sí mismas, y para hacerlo con éxito, nos quieren lejos de la misma luz que las generó en un principio.  En la oscuridad encuentran su placer.

Nuestra misión, si decidimos aceptarla, es desterrar la sombra e instaurar la luz de Dios en todo nuestro ser.  Esto genera una primera pregunta: ¿Qué podemos hacer para llevar a cabo nuestra misión?

En este punto quiero contarles una historia para ayudarnos a ver esto desde un lugar diferente:

Imagina que eres el amo de una gran mansión, y has ofrecido un gran banquete… a aquella festividad han asistido los dones de Dios, que son parte de ti: la alegría, la paz, la constancia, confianza, tolerancia, empatía… todos han asistido.

En medio del almuerzo tú te levantas y movido por la curiosidad decides cerrar las cortinas de tu mansión y apagar todas las luces.  En ese momento sombras comienzan a salir de cada rincón y a envolver a cada invitado en un sueño profundo.  Tu permaneces en medio del salón observando todo, te parece una experiencia curiosa y hasta divertida, al menos en un comienzo.

Luego comienzan los gritos de tus invitados que han pasado de tener sueños a tener pesadillas, tú sigues allí observando, han pasado días, quizás semanas; no lo sabes con certeza.  Pero en algún momento te cansas de todo esto y quieres volver a restablecer la luz.  Es aquí cuando las sombras embaten contra ti.

Vivirás en carne propia todas y cada una de las pesadillas que tus invitados han estado teniendo, te harás una idea clara de lo que son las sombras y de cómo se sienten.  Tus magnos vecinos y el alcalde de la ciudad están ya enterados de la situación, pero no tienen derecho a intervenir directamente para restablecer el caos que tú has creado en tu propia casa.  Algunos han entrado, vistiendo trajes especiales buscando alcanzarte y hacerte recapacitar, lograr despertarte.

Gracias a la ayuda de todos, y a tu propio sufrimiento acumulado, desde las tinieblas de tu sueño comienzas a recordar que una vez fuiste el amo de una hermosa mansión, recuerdas los bailes, la risa de todos los invitados… y en medio de lágrimas caes de rodillas y pides ayuda.  Es aquí cuando tus vecinos y el alcalde mismo pueden intervenir de forma más directa para ayudarte a despertar.

Serás conducido de formas sutiles hacia la ventana misma, para que puedas descorrer las cortinas… tienes que hacerlo tú.  Con la primera luz que atraviesa la ventana sientes que miles de años de sufrimiento se esfuman de repente.  Con esa primera luz de la consciencia que adquieres y con tu voluntad puesta en querer restaurar la luz en toda tu mansión, comenzarás a encender luces y abrir ventanas.  Los invitados comenzarán a despertar también y a ayudarte.

Entonces, luego de algún tiempo, todos estarán despiertos, llorando de la felicidad, abrazados en medio del gran salón… veras a los vecinos que te ayudaron, veras al alcalde, ellos te aplauden y felicitan, y en medio de este gran jubilo y jolgorio habrás vuelto a la LUZ.

Este es el fin de la historia, pero es solo el comienzo de tu propia historia de despertar, posiblemente este es el momento en el que estás cansado del dolor y el sufrimiento, piensas que escapar de este mundo sería la solución para todo, pero la muerte mi querido amigo, no existe, solo postergarías lo inevitable… tú mismo tienes que descorrer las cortinas, así que hazlo sin dilaciones.

No estás solo, miles de seres de LUZ están siempre dispuestos a ayudar, ¡pide ayuda! Déjate guiar por la vida hacia la primera cortina.  Enfócate insistentemente en la LUZ, ignora la sombra y todo lo que viene de ella. Cuando hayas despertado y suficiente luz albergue la mansión, ya podrás ponerte a investigar que es la sombra y como opera.

Nuestro objetivo es descorrer la primera cortina, a partir de allí todo es más fácil.

De esto hablaremos en otro post, por el momento siento que ya me he extendido suficiente, así que me despido.

Abrazos del Corazón:

León de J